¿Cuáles son las semillas adecuadas para un cultivo de pequeñas dimensiones? Este es el dilema con el que se encuentra todo cultivador novato (y no tan novato también). ¿Cómo decidirse cuando la web propone miles de variedades con nombres extravagantes, descripciones prometiendo maravillas y fotos espectaculares?

No es fácil y me temo que no podré dar una respuesta definitiva. El sector de las semillas de marihuana ha tenido un desarrollo exponencial en los últimos años. Es difícil saber cuales son buenas y cuales son malas. Casi todos los meses aparece un nuevo banco y no todos venden productos de calidad y a un precio justo. Me podría inclinar hacia los pesos pesados, los que están en el mercado desde hace mucho pero, por desgracia, no es una garantía de calidad. Escoger las semillas más caras tampoco nos asegura resultados óptimos. El sector es una jungla donde cada empresa trata de hacerse un lugar a golpe de marketing y muchas veces se olvidan de lo más importante : la calidad y una relación calidad/precio honesta.

Sin embargo debo decir que comparado con mis años mozos, ahora todo es más fácil. En esas épocas las únicas semillas que conseguía eran las que se encontraban en la marihuana comprada. No había ninguna posibilidad de elección, plantabas las semillas que tenías rogando que saliera algo bueno…

Índica y sativa

Simplificando algo que en realidad es más complejo, las variedades de cannabis se dividen en dos grandes familias : sativas e índicas.

Las sativas son originarias de las zonas tropicales. Tienden a crecer mucho en altura y tardan varios meses en madurar dando flores aireadas. Se aprecian especialmente por su efecto cerebral y energético. El inconveniente de las sativas para el cultivo en interior es su crecimiento desenfrenado y la lentitud de maduración.

Las índicas, originarias de zonas templadas como Afghanistán. Tienden a no crecer tanto en altura, maduran en aproximadamente dos meses (desde que reciben 12/24h de luz), dan flores densas con mucha resina. El efecto es físico, reduce los dolores y ayuda a dormir. Este tipo de plantas es el más fácil de cultivar. El inconveniente es que el efecto es menos «divertido», menos risueño.

Los criadores han hibridizado sativas con índicas para intentar reunir lo mejor de ambos mundos en una sola planta. La proporción de una o de otra en un híbrido se indica generalmente en las descripciones de los catálogos de los bancos de semillas. Por ejemplo, si se ha cruzado una sativa con una índica será 50/50. Si se ha cruzado una planta ya hibridizada con una índica puede ser 20/80 o 60/40, etc. Estos números son importantes para tener una idea sobre el tipo de planta que vamos a tener.

Por supuesto existen variedades 100% sativas o índicas.

La elección de la variedad se hará según el gusto y las condiciones de cultivo de cada uno.

Regulares, feminizadas o autoflorecientes?

Además de proponer variedades diferentes, sativas, índicas e híbridos, muchas veces se puede elegir entre regulares, feminizadas  y autoflorecientes.

Estas son las características principales.

Regulares : salen plantas hembra y macho.

Feminizadas : solo salen hembras.

Autoflorecientes (o automáticas) : florecen en un tiempo determinado sin tener en cuenta el fotoperiodo o la temporada.

Hasta recientemente y por ser de la vieja escuela, tenía una preferencia por las semillas regulares. Sin embargo, he probado algunas feminizadas que me han gustado mucho. Nunca he probado las automáticas ya que no se pueden esquejar y, por lo tanto, no se adaptan a mi estilo de cultivo.

El inconveniente con las regulares es que salen machos o hembras (y hasta hermafroditas en algunos casos). A nosotros, valientes minicultivadores, solo nos interesan las hembras. Si empezamos con semillas regulares es importante plantar como mínimo tres o cuatro para estar casi seguros de tener una o dos hembras.

Hay que saber que la mayoría de los novatos eligen las feminizadas por su comodidad y me parece una muy buena idea.

Entonces, ¿cómo hacemos para escoger nuestras semillas?

Pienso que siendo novato, no hay que preocuparse demasiado por la cuestión de qué banco escoger para comprar sus primeras semillas. Empieza con semillas de un costo razonable. Ya tendrás tiempo de ir probando diferentes bancos y variedades lo que te permitirá coger experiencia e ir identificando tus preferencias.

Lee bien la descripción del banco para identificar las características de las plantas que vas a cultivar. La mayoría de las plantas comerciales son cruces sativa/índica. Muchos bancos dan indicaciones sobre la proporción que hay de cada variedad.

Para un cultivo con poco espacio, la planta ideal, sobre todo para los principiantes, es una variedad que crece poco en altura con cogollos compactos y de floración rápida. O sea una variedad índica o un híbrido mayormente índico.

Si no tengo la posibilidad de comprar semillas en un banco

En caso de no tener acceso a criadores o bancos, existe la solución de las que se encuentran en una marihuana comprada. Muchas veces, cuando no se tiene acceso a semillas de banco o esquejes, es la única opción y con un poco de suerte funcionarán muy bien. Yo empecé así y generalmente me ha ido bien.

En resumen :

No compres semillas caras para el primer cultivo.

Elige variedades índicas o mayormente índicas.

Si quieres comprar semillas de calidad, yo te puedo aconsejar para que no caigas en la trampa de las copias. Yo conozco sobre todo los breeders europeos y me inclino hacia las variedades clásicas de origen comprobado. No vendo semillas, te aconsejo para que sepas donde y qué comprar porque es una inversión de dinero, tiempo y trabajo. Me puedes contactar por privado, sin problema.

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